
ENTRETENIMIENTO Escuchar artículo
Javier García Rodríguez, el profesor que quería lectores más inteligentes que él
Podría empezar escribiendo que, aunque no toca, hoy vengo a contarte mi vida. A sincerarme contigo, hipotenso lector, hipotensa lectora, hipotense (Hannibal) lecter’, mi hermano, mi seme...
Podría empezar escribiendo que, aunque no toca, hoy vengo a contarte mi vida. A sincerarme contigo, hipotenso lector, hipotensa lectora, hipotense (Hannibal) lecter’, mi hermano, mi semejante. Ya les digo que no va a ser fácil porque, aunque sigue sin tocar, este libro del que voy a hablarles lo escribió alguien muy querido, alguien que se hacía querer y quería. Créanme.